Comparativa por nivel de evidencia
| Ingrediente | Evidencia | Qué se puede decir |
|---|---|---|
| Maca peruana | Limitada pero real | Revisión de 4 ensayos (131 hombres): mejora del deseo a 6-12 semanas. Sin cambios hormonales. |
| Ginseng coreano | Limitada | Metaanálisis de 7 ensayos (349 hombres) favorable en función eréctil; los autores lo consideran insuficiente. |
| L-arginina | Depende de la dosis | Mecanismo claro (óxido nítrico), pero los estudios usan 5 g/día. A dosis bajas no está respaldado. |
| Zinc | Sólo si hay déficit | Necesario para la síntesis de testosterona. Suplementar sin déficit no aporta. |
| Vitamina D | Sólo si hay déficit | Igual que el zinc. El déficit es frecuente y se detecta por analítica. |
| Fenogreco | Mixta | Algunos ensayos sobre libido con resultados positivos; metodología variable. |
| L-carnitina | Preliminar | Mejor señal en fertilidad que en libido. Resultados inconsistentes. |
| Tribulus terrestris | Negativa | Muy vendido. Los ensayos en humanos no muestran aumento de testosterona. |
| Yohimbina | Existe, pero | Tiene actividad real y también efectos cardiovasculares. No es un suplemento inocuo. |
| Ácido D-aspártico | Negativa | Los estudios iniciales no se han replicado en hombres entrenados. |
Los dos casos donde suplementar sí tiene lógica clara
Hay dos situaciones en las que la suplementación tiene una justificación sólida, y ninguna de las dos requiere un producto de marca:
Déficit de vitamina D. Es muy frecuente, incluso en países soleados, por el estilo de vida en interiores. La vitamina D participa en múltiples procesos, incluida la síntesis hormonal. Se detecta con una analítica sencilla y se corrige con un suplemento barato. Lo que no tiene sentido es tomarla sin saber si tienes déficit.
Déficit de zinc. El zinc es necesario para la síntesis de testosterona y su carencia sí se asocia a alteraciones. El déficit real es menos común que el de vitamina D, pero existe, especialmente en dietas con poca proteína animal.
La lógica en ambos casos es la misma: corregir una carencia demostrada, no añadir más de algo que ya tienes suficiente. Es distinto de tomar un ingrediente esperando un efecto farmacológico. Lo desarrollamos en vitaminas para hombres.
Por qué el tribulus sigue vendiéndose
Merece un apartado porque ilustra bien cómo funciona este mercado.
El tribulus terrestris es uno de los ingredientes más presentes en productos "potenciadores de testosterona". Su reputación viene de estudios antiguos en animales y de afirmaciones nunca replicadas en humanos.
Los ensayos en hombres, incluidos deportistas, no han mostrado aumentos de testosterona frente a placebo. Pese a ello sigue vendiéndose masivamente, porque el nombre ya está instalado y porque la mayoría de los compradores no busca la evidencia.
Es el mejor argumento para revisar la etiqueta de cualquier producto —incluido el nuestro— ingrediente por ingrediente, en lugar de fiarse de la categoría en la que se anuncia.
Cómo evaluar cualquier suplemento en tres preguntas
- 1
¿Declara las cantidades exactas?
Si la etiqueta esconde las dosis tras una "fórmula propietaria", no puedes comparar con nada. Es una señal de alarma frecuente.
- 2
¿Las dosis coinciden con las de los estudios que cita?
El caso de la L-arginina es el ejemplo típico: 5 g en el estudio, una fracción en la cápsula.
- 3
¿El estudio es del ingrediente o del producto?
Casi siempre del ingrediente. Presentarlo como prueba del producto terminado es el error más extendido del sector.
Lo que ningún suplemento sustituye
Cerramos con lo que más impacto tiene, aunque no se venda en frascos: dormir siete u ocho horas, dejar de fumar, mantener el alcohol en consumo ocasional, entrenar con regularidad y no arrastrar sobrepeso abdominal.
Ninguno de esos factores necesita un producto y todos tienen más respaldo que cualquier ingrediente de la tabla anterior. Si el deseo bajo es el problema principal, empieza por cómo aumentar la libido; si es la erección, por cómo mejorar la erección naturalmente.
Un complemento como Eroferon tiene sentido como apoyo añadido a eso. En su lugar, no.